En este momento no hay un SUV 4×4 de este tamaño que cueste menos de 30.000 euros y el Duster 4×4 más asequible tiene un precio de 26.090 euros.
La primera generación del Dacia Duster, que se vende bajo la marca Renault en Latinoamérica, Medio Oriente e India, llegaba en marzo de 2010 y la segunda lo hacía en 2017. El actual llegaba al mercado el año pasado y es la tercera generación del modelo.
El Duster tiene 4,34 m de largo, con 1,81 m de ancho y 1,66 m de alto. El actual Dacia Duster tiene unas formas redondeadas, pero con el aspecto robusto que podemos esperar de un SUV. Cuenta con una serie de elementos colocados como un cinturón de protección. Las protecciones laterales de los bajos de carrocería suben por las puertas delanteras y llegan hasta los pasos de rueda, que a su vez están conectados a los paragolpes delantero y trasero. El acristalamiento lateral se extiende a lo largo de todo el vehículo, lo que contribuye a la luminosidad en el interior.
Cuenta con unas robustas barras de techo y las carcasas de los retrovisores van en un color bronce que contrasta con el resto de la carrocería. Ese mismo color bronce o marrón cobre como lo define Dacia lo encontramos también en el interior del Duster, en los contornos de los aireadores, cuya superficie forma una “Y”. La “Y” se convierte en la firma del modelo y crea un vínculo entre el diseño exterior e interior. En el interior la encontramos, además de en los aireadores, en los paneles de las puertas, donde la Y se prolonga alrededor de los reposabrazos. En el exterior, los faros tienen luces de día con la firma luminosa en forma de “Y” y los pilotos traseros también tienen un diseño en forma de “Y”, un diseño que se repite en el dibujo de las llantas de aleación.
El Duster 4×4 solo se ofrece con un motor turbogasolina de 1,2 litros de cilindrada y 3 cilindros en línea que tiene 131 CV de potencia máxima. La cifra de potencia máxima se obtiene al contenido régimen de 4.500 rpm, que es una cifra muy baja para ser un motor de gasolina. El valor máximo de par de empuje se alcanza a sólo 1.750 rpm, un régimen también muy bajo para un motor de gasolina. Esta versión del Duster, cuenta con hibridación ligera o microhibridación, de modo que obtiene la etiqueta medioambiental ECO. El motor de gasolina cuenta con la ayuda en aceleraciones y recuperaciones de un pequeño motor eléctrico que funciona a 48 voltios, no está conectado a las ruedas y está alimentado por una batería híbrida de 0,8 kWh de capacidad.
En el Duster 4×4 el cambio de marchas es manual, de 6 relaciones. La palanca tiene unos recorridos que son bastante largos. La palanca está bien situada, pero resulta difícil hacer los cambios con rapidez. Además, el embrague tiene mucho recorrido y hay que tener cuidado para que los cambios no sean muy bruscos. Esta es la versión 4×4, es decir tiene 4 ruedas motrices, del Dacia Duster. El sistema es completamente automático y funciona cuando detecta pérdidas de tracción en alguna rueda. Para compensar la falta de marchas reductoras, la primera tiene un desarrollo muy corto.
Con un peso de casi tonelada y media, el Duster 4×4 puede acelerar de 0 a 100 km/h en 11 segundos, una cifra correcta, y alcanzar los 180 km/h de velocidad punta. El consumo combinado que ha homologado la marca es de 6 litros/100 km. En nuestra prueba, con bastante autovía y ritmos dinámicos, el consumo medio ha sido de 7,2 litros/100 km. Es un consumo tirando a alto para un SUV de este tamaño y potencia.
El cuadro de instrumentos es una pantalla digital de 7” y se puede ver con diferentes diseños. Proporciona bastante información. La pantalla central que hay en el salpicadero tiene un tamaño de 10,1” y conexión inalámbrica con los teléfonos móviles que tienen protocolo tanto Android Auto como Apple Car Play. La resolución de esta pantalla es correcta, aunque las imágenes no tienen una alta definición. Durante la prueba nos ha dado algún fallo, quedando en negro o no mostrando la imagen de la cámara de visión trasera al poner la marcha atrás.
El climatizador tiene los mandos físicos bajo los aireadores centrales, aunque en la parte inferior de la pantalla central se muestran la temperatura, el nivel del ventilador, las zonas de aireación y se activa o desactiva el aire acondicionado.
De serie cuenta con los sistemas de acceso y arranque sin llave. La tarjeta que hace las veces de sistema de apertura funciona de forma automática, de modo que al acercarnos al coche éste se abre y al alejarnos se cierra.
El interior tiene una amplitud razonable para su tamaño exterior y cuatro adultos de buen tamaño pueden viajar con suficiente espacio. Un quinto en la plaza central trasera irá más incómodo. En el interior no hay lujos. Los materiales tienen aspecto robusto, los plásticos son duros, pero tampoco es un coche muy austero. La sensación es de acabados correctos, con detalles de diseño que le dan un toque actual.
El maletero tiene 358 litros de capacidad, de modo que ha perdido 116 litros con respecto a la versión de tracción delantera. En caso necesario se puede ampliar la capacidad de carga abatiendo los asientos traseros, que están divididos en dos partes 1/3-2/3.
El asiento del conductor tiene una banqueta corta, pero ofrece unas correctas comodidad y sujeción lateral. Las regulaciones son mecánicas y también lo es el ajuste del apoyo lumbar, que se realiza con una palanca situada a la derecha del respaldo. Buena parte de la tapicería tiene un tacto similar al neopreno. Es muy sufrida y fácil de limpiar, pero poco transpirable y con calor un poco incómoda.
Una vez en marcha se aprecia que el aislamiento acústico es aceptable y la visibilidad buena hacia delante y peor hacia atrás. El volante está achatado por arriba y por abajo, de modo que es casi cuadrado. En el centro, el logotipo ha sustituido al nombre de la marca. En un coche de este tipo, no aporta ninguna ventaja que el volante deje de ser redondo y resulta más incómodo de manejar. La dirección cuenta con asistencia eléctrica y los frenos, con 4 discos los delanteros autoventilados, funcionan bien.
La suspensión delantera cuenta con unos muy probados y eficaces conjuntos McPherson y en la trasera se ha montado un más elaborado sistema multibrazo. Los tarados de amortiguación son blandos, lo que contribuye favorablemente al confort de marcha frente a las irregularidades del firme, pero hace que la carrocería tenga acusados balanceos en las curvas cerradas. Como los recorridos de suspensión son mayores que en los turismos el balanceo es grande y resta agilidad al Duster en zonas de curvas enlazadas. Tras una curva cerrada el vehículo tarda en recuperarse del balanceo y si llega una curva hacia el lado contrario hay que frenar para evitar un bamboleo descontrolado. En curvas amplias se muestra más asentado y ofrece un buen aplomo a velocidades elevadas en autovía.
El Duster tiene una altura libre al suelo de 21,7 cm, que es una buena distancia, y además las cotas en todoterreno (de entrada, ventral y salida) son bastante favorables. Con la tracción 4×4 tiene unas posibilidades fuera del asfalto realmente destacables y puede meterse por zonas de cierta complicación. En la consola central hay un mando giratorio que permite elegir entre los modos de conducción: Eco, Auto, Nieve, Barro y Lock. El modo Lock acopla de forma permanente el embrague multidisco que distribuye el par de empuje entre los ejes delantero y trasero.
El precio del Duster TCe 48V Extreme 4×4 es de 27.590 euros.